“Mañana” el documental que puede cambiar nuestra perspectiva (leve crítica)

Por Isadora Bonilla

“Mañana” es un documental francés dirigido por Cyril Dion y Mélanie Laurent, que se enfoca en mostrar las acciones colectivas que alrededor del mundo (más que nada EU y Europa, según él) se proponen como posibles soluciones al desastre del calentamiento global. Esta es mi crítica grinch.

Lo vi hace una semana en la Cineteca y me dejó dudando mucho. Estamos en crisis, pero, ¿las soluciones son tan rosas como las plantea?

La Ciudad de México, hogar de Laboratekio, su espacio de experimentación, enfrenta numerosas crisis ambientales. Estamos hablando no sólo de la contaminación del aire, cuyos niveles más que alarmantes ya no pueden mitigarse ni disminuyendo el tránsito. Aunque buena parte de los automovilistas, realmente no se plantean el calentamiento global ni la contaminación del aire como un motor para cambiar su forma de desplazarse, de asentarse y de habitar la ciudad, tenemos que decirlo. Las bicis siguen siendo objeto de persecución ideológica. Como el vegetarianismo, o el veganismo, y muchas formas de resiliencia ante el desastre ecológico que vivimos. Pero no sólo es eso. La velocidad de esta ciudad está dando paso a una vida poco vital. Es el consumo, el tipo de trabajos, de dónde viene el agua que usamos, cuánto carbono consumimos en transporte, alimentación, objetos, y demás actividades.

Y esto es algo salvable del documental, que se plantea, honestamente, en un PUNTO DE NO RETORNO. No estamos bien, no vamos “avanzando” no estamos en un momento de “Desarrollo”. La velocidad con la que el clima está cambiando sorprendió incluso a los más expertos defensores del calentamiento global. Ya sabemos de qué se trata, (si estás leyendo esto, quizá eres sensible al tema y conoces sus causas y alcances) estamos hablando del Antropoceno, de que los recursos naturales están siendo explotados y puestos en riesgo cada vez más rápido.

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Muchos hemos intentado hacer algo respecto. De eso se trata el documental. De las personas que buscaron alternativas y las pusieron en práctica. Como Totnes, en Inglaterra, la cuna de los “Transition Towns” o Pueblos en transición, que asumen la realidad climática y ordenan su vida en función de ella. Dividido en capítulos como Energía, Alimentación, Consumo, Educación, el docu nos propone acciones concretas en las que se aplica la creatividad,  la ciencia y la tecnología, para hacer frente a los retos de un mundo hiper poblado, hiper consumista, y sobre todo, expuesto y supeditado a los intereses de las grandes corporaciones que controlan gobiernos y sociedades enteras.

Tengo que decir que se trata de un documental algo sesgado, sin muchos contra argumentos, ni versiones que maticen las realidades que presenta.

Vandana Shiva, como ejemplo de ello, nos habla en el capítulo de la alimentaión, de la necesidad de aplicar sistemas Agroecológicos en nuestra vida cotidiana y volver a las huertas intensivas, donde la diversidad de la vida se fortalece a sí misma, para dejar atrás la agricultura industrial. Laboratekio sabe de esto, por eso promovemos las huertas comunitarias y el aprendizaje de la relación con las plantas y la fuente de los alimentos, además del tejido social y la convivencia. Pero sabemos también lo complicado que es montar una huerta, sostenerla, y cuidar de ella en un lugar como la Ciudad de México. Además del tremendo problema que enfrenta el campo mexicano al estar a expensas de los monopolios de grandes productores con monocultivos, transgénicos, y demás prácticas nada éticas que juegan el juego de los grandes almacenes urbanos. Si nos enfocamos en la pequeña huerta propia, dejamos de lado nuestra responsabilidad para con el campo mexicano.

En el capítulo de la Educación, vemos ejemplos de Finlandia, en donde sus modelos educativos alcanzan los más altos niveles en todo el mundo. Salones con pocos alumnos, dos maestros-tutores cuyo objetivo es hacer SENTIR bien a los chicos  que desarrollan múltiples actividades lejanas de las prácticas de memorización y jerarquías que miran al alumno como un ser vacío que hay que llenar. El director de una de esas escuelas, al ser interrogado por la forma en que el Estado controla y regula los programas educativos dice que la burocracia es llevada al mínimo, para poder concentrarse en educar. Le preguntan: ¿Y cómo son evaluados los maestros? Y responde que no son evaluados, que su tarea es educar, no autoevaluarse. La sala de cine rompió en aplausos y todos recordamos lo lejano que está México de ese sueño. Además de su situación de políticas internas, un sistema educativo montado sobre la corrupción y la pobreza, es difícil de imaginarse regulado y financiado por el estado, y al mismo tiempo siendo eficiente, confiable y humano.

La verdad es que al avanzar el documental, nos vamos informando (muchos ya conocíamos las problemáticas pero no todas las propuestas que ya están en marcha en todo el mundo), nos vamos indignando, nos vamos motivando mucho a reproducir modelos que funcionan, a no quitar el dedo del renglón, pero creo que a los latinoamericanos nos queda el dejo de pensar en no hay ninguna alternativa latinoamericana ni asiática mostrada en el docu. Es muy franco-americano. Muy europeo. Yo me preguntaba, si Europa es tan pequeña, pero consume tantos recursos de otros países, y no tiene soberanía alimentaria porque depende de otras naciones, es poco justo que se la muestre como ejemplo de opciones. Las condiciones sociales europeas, de injusticia y pobreza NO EQUIPARABLE a aquellas de los países sobre cuyas riquezas está construida su poca estabilidad, no se pueden comparar a las de los países que han colonizado, explotado y oprimido.

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Berta Cáceres, asesinada por defender a su comunidad y a sus recursos naturales de la represa de Agua Zarca.

Eso es un pequeño sesgo que se nos va al ver cuántas granjas y aldeas ecológicas hay en sociedades con índices de analfabetismo cero, con habitantes sin desnutrición y sin los mismos índices de violencia que por ejemplo, la India, México, Colombia o Brasil. Países subdesarrollados, colonizados, que a pesar de sus condiciones agrestes también están desarrollando estrategias para resistir al cambio climático.No en todos los casos hablamos de mega estructuras como los campos eólicos de España o las hidroeléctricas de Finlandia. En Latinoamérica están los usos y costumbres y las identidades de millones de comunidades indígenas que viven con sistemas civilizatorios de bajo impacto ambiental. Así como muchas otras experiencias de organización comunitaria y defensa de los recursos.

Los indígenas son el gran olvidado de este documental. Cuando en tantos países son ellos los que protegen las reservas naturales, los ríos, los bosques, las selvas. Las zonas en las que Europa y sus decisiones políticas están insertando extractoras de petróleo, gas, e hidroeléctricas.

Es muy bonito hablar de huertas, de dejar de usar dinero, comida orgánica, y celdas solares. Pero nada de eso será suficiente cuando la extracción de gas haya contaminado los acueductos subterráneos con el fracking, y los campos hayan sido arrasados por el monopolio agrícola que empuja hacia el uso de mono cultivos, pesticidas, etc… Es muy fácil olvidar que los países que desarrollan tan bellas alternativas (también posibles en Latinoamérica, pero donde hay otras urgencias) son los mismos que hospedan compañías e industrias (cuyo dinero mantiene sus economías) que están reduciendo al resto del mundo a escombros.No digo que no busquemos la solución que mejor se ajuste a nuestras posibilidades, que no busquemos cosas similares a las que muestra el documental, pero siento que ha sido más sencillo construir esas cosas en ciertos lugares, debido a que sus condiciones eran unas, específicas, y no vivimos en esos mismos sitios.

No quiero seguir sonando resentida y poco animosa. El documental me ayudó a volver a conectarme con la necesidad de actuar en colectivo para construir otra sociedad, otros mundos internos. Pero me dejó pensando en lo lejos que estamos de las verdaderas soluciones si queremos revertir o mitigar este problema que habitamos.

Nosotros podemos hacer huertas, jardines, comprar mejor, producir mejor. Podemos hacerlo juntos. Es maravilloso, pero no tomar partido, no pensar en quiénes toman las decisiones políticas en materia de energía y medio ambiente, no comprometernos con formar una sociedad crítica, que exija eso a los polícitos, me parece muy ingenuo.

Dejémonos inspirar, pero no nos quedemos dormidos en la belleza del jardín privado.

Temporada Inaugurada: Laboratekio 2015

Con mucho gusto les anunciamos que Laboratekio retoma operaciones este mes de febrero para inaugurar lo que esperamos sea una temporada de tequios muy larga en el D.F.

Trabajaremos en un huerto familiar en Milpa Alta, en una linda cabaña en el Cerro del Teoca. Click en la imagen para saber más:Entre libros y semillas

Queremos recordarles que si tienen un espacio donde les gustaria crear un huerto con un Laboratekio, queden pendientes de la página de Facebook y este blog pues pronto compartiremos más información al respecto.

Pueden escribirnos a laboratekio@gmail.com si tienen dudas, preguntas, sugerencias o algo muy padre que compartir.

Feliz febrero! y próspera primavera 🙂

Ya estamos en abril, ¿Se recuerda de sus propósitos de año nuevo?

En diciembre muchas personas tienen la tradición de plantearse propósitos de año nuevo y la combinan perfectamente con la costumbre de no cumplirlos, lo que conforma un hermoso ciclo de esperanza y frustración.

Esta situación es tan evidente que he escuchado a quienes opinan que es mejor no plantearse propósitos y que la vida te lleve. Otros dicen que el asunto es un simple problema de voluntad. Pero más allá de las especulaciones de calle, ¿Por qué cuesta tanto cambiar?

Según los últimos avances de la neurociencia, las experiencias de vida moldean el cerebro hasta fortalecer algunas conexiones neuronales, en detrimento de otras. Es decir, si usted es músico, su cerebro tendrá una forma y funcionamiento distinto a que si es oficinista. Si desea hacer algo diferente, su cerebro tendrá que crear nuevas conexiones que sólo se fortalecerán con la práctica. Desde este enfoque podemos sentirnos menos culpables, el problema de cambiar no es la apatía es la biología. Sin embargo, ¿Quién es el responsable de las experiencias que le dan forma a nuestro cerebro?

En este punto es fácil intuir que si una persona ha tenido una vida rutinaria tendrá más dificultades para cambiar que otra que enriquece su vida con experiencias novedosas. La segunda tendrá un cerebro con mayor plasticidad para crear las nuevas conexiones.

Sobre la base de esta idea y considerando que ya estamos en el mes de abril de 2014, me permitiré hacerle unas sugerencias para que desempolve sus propósitos:

  1. Involúcrese en situaciones y con personas que la “obliguen” a realizar lo que desea. Cambie su rutina para facilitar la aparición de nuevas conexiones cerebrales.
  2. Póngase una fecha límite para comenzar y márquela en un calendario.
  3. Coloque su meta a la vista en alguna parte de su hogar o su lugar de trabajo. Que no se le olvide.
  4. Visualice como será su “Yo futuro” después de cumplir su propósito y sienta los beneficios que recibirá por llegar allí.

Estas son herramientas psicológicas que nos facilitan alcanzar lo que deseamos y hacer  de nuestro cerebro un órgano más hermoso, como se muestra en la obra de Elizabeth Jameson. Recuerde: si no transforma sus deseos en metas visibles, luego se convertirán en frustraciones.

Artículo publicado en la edición de febrero de la revista digital Desde Ahora.

Editado para esta publicación.

De la queja popular a la acción transformadora

Los dramas humanos son cada vez más inmediatos y globales. Hace unas décadas sólo te enterabas de los sucesos de tu comunidad, ahora puedes saber de manera instantánea lo que ocurre en casi todas partes del mundo. Como consecuencia, la lista de dificultades se ha incrementado: extinción de animales, crisis económicas, terremotos, epidemias, calentamiento global… todo sucediendo al mismo tiempo.

Sin  embargo, ocurre una paradoja,  a medida que se fortalece la habilidad de estar enterado de muchos eventos, pareciera que también disminuye la capacidad para afrontarlos, como si el exceso de información inhibiera la acción, al punto de reducirse a una especie heroísmo virtual. Este consiste en: enterarse de un problema,  presionar un “me gusta”, compartirlo con todos los amigos y pasar al siguiente desafío. Queda la sensación de “Misión cumplida” y, es cierto, no se resolvió nada pero ahora la queja es más popular.

A pesar de lo anterior, existen individuos o colectivos que van más allá del “compartir” y se plantean una pregunta clave que puede ser el impulso para cualquier transformación: ¿Qué puedo hacer con lo que soy y tengo? Responder esta interrogante puede ser la diferencia entre pasarse la vida quejándose ante una pantalla o ser resolutivo.

En el mundo hay muchos ejemplos y mencionaré uno que conocí recientemente. En México existe un colectivo llamado Laboratekio, tiene dos años de existencia y empezó con dos colaboradoras. Su objetivo es promover la cultura de la autosustentabilidad ¿Cómo lo hacen? Ofrecen lo que tienen: talleres de siembra urbana, una metodología de trabajo y solidaridad. En la actualidad tienen decenas de aliados y cientos de seguidores. No están cambiando la totalidad del mundo, pero sí están cooperando localmente con personas, hogares y comunidades.

Los seres humanos siempre pueden decidir qué hacer ante sus circunstancias: conformarse, quejarse, huir o actuar. Las tres primeras son las más fáciles y quizá sean necesarias como parte del ciclo de aprendizaje. Pero la cuarta es la que puede significar un verdadero cambio. Lo interesante de focalizar los esfuerzos hacia metas realistas es que existe la posibilidad de que algo pequeño, luego se convierta en una gran campaña. El primer paso es tomar la  decisión de ofrecerle a tu entorno más cercano algo de lo que sabes y tienes. El impacto lo descubrirás en el futuro.

Artículo publicado en la cuarta edición de la revista digital Desde Ahora: http://desdeahora.esske.net/flips/cuarta_ed/cuarta_ed.html

Tiempos de Esclavitud

Entre los años 1800 y 1900, la esclavitud fue abolida en la mayoría de los países del continente americano, un sistema socioeconómico en el cual los esclavos no eran considerados personas, sino objetos propiedad de un dueño.

Después de la abolición, aquellos que teóricamente dejaron de ser esclavos continuaron como trabajadores de sus antiguos amos. William Aiken Walker, pintor estadounidense, retrató esta contradicción. En sus cuadros representaba a personas afroamericanas que mantenían un estatus de “esclavos libres”. La libertad sólo estaba en las letras de las leyes

Autor: William Aiken Walker
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Estamos en el año 2013 y las pinturas de Aiken siguen vigentes. La esclavitud está dividida en dos manifestaciones bastante evidentes, y que difícilmente desaparecerán en un corto plazo. Una es la subterránea y la otra es la institucionalizada.

La esclavitud subterránea es aquella que se realiza al margen de la ley. Abarca actividades como: la trata de personas, el trabajo infantil, la servidumbre, los trabajos forzados… Millones de personas se encuentran sujetas a estas condiciones ilegales que  sostienen la economía mundial. Dos ejemplos claros se identifican en la minería y la agricultura. Estas actividades son realizadas por hombres, niños y mujeres que son maltratados y expuestos a factores de accidentalidad y enfermedades, sin recibir algún pago o beneficio.

Autor: Steve McCurry 
Por otra parte, la esclavitud institucionalizada es legal y está frente a nuestros ojos. Es aquella que sufren millones de personas que laboran bajo el eufemismo del empleo. Son aquellos que ya no aspiran llegar a ser los esclavos de la casa del amo, sino el supervisor 2 de la empresa; son los que ya no cambian el cupón en la tiendita del dueño, sino el billete en el centro comercial; ya no reciben latigazos, sino acoso sexual o moral; ya no mueren de cansancio, sino de estrés y depresión; y  ya no ansían la libertad porque creen tenerla en los feriados y las vacaciones anuales.

Es cierto que la esclavitud subterránea es más terrible, pero su gravedad no niega la existencia de la otra. La primera la imponen, la segunda la endulzan para que la compres. Todos los imperios del pasado se construyeron y mantuvieron gracias a la mano de obra esclava. Pareciera que en estos tiempos de acelerados avances tecnológicos, varias situaciones sociales no han cambiado, simplemente han sido maquilladas.


Fuente: Artículo publicado en la edición de noviembre de la revista digital Desde Ahora http://desdeahora.esske.net/flips/tercera_ed/tercera_ed.html#/20

¿Por qué una persona honesta no puede llegar a la presidencia de un país?

Partamos de la premisa de que eres una persona honesta, de esas que expresan lo que realmente creen y sienten, y muestran coherencia entre sus palabras y sus actos. También eres idealista, no te agrada cómo funciona el sistema de organización social actual y deseas mejorarlo.

Tienes una visión y quieres hacer grandes cambios estructurales. Te das cuenta que para lograr resultados de amplio alcance debes obtener poder e influencia y que, tal vez, la mejor forma sea ocupando la presidencia de tu país. Desde esa posición podrías convertirte en el ejemplo y el impulso de una sociedad más justa.

Como tienes motivación y compromiso decides con toda tu voluntad que obtendrás la primera magistratura cumpliendo con los mecanismos democráticos, legales e institucionales vigentes.


De Quino

A partir de allí sucede lo siguiente:

1.   Necesitas ofrecer tu idea a los demás, así que desarrollas un proyecto fundamentado y realista, alineado con los valores que deseas promover. Puedes hacerlo sola o acompañada, y en esta parte tus principales dificultades serán técnicas. Nada que no puedas resolver con investigación y asesoría.

2.    Ahora no puedes continuar en solitario, requieres conformar un equipo de trabajo y recurres a tu círculo más directo: familiares, amigos y conocidos que asumes podrían aceptar tu propuesta. Es normal que manifiesten desacuerdos, no te preocupes, tus allegados tienen cierta homogeneidad ideológica y la mayoría de las diferencias serán de forma. A otros, sólo les interesará que ganes y no te discutirán. Lo esencial se mantendrá.

3.    Es posible que seas contraria al uso del capital, por lo que haces campañas de colaboración e intercambio para obtener recursos… lamentablemente no es suficiente. Te percatas que para obtener la presidencia hace falta dinero. Recurres a los que suelen controlarlo en grandes cantidades y procuras reunirte con aquellos que son más cercanos a tus valores. Lo más seguro es que consigas apoyo, por supuesto, si a tu propuesta le agregas o le quitas algún punto.

4.    Ya tienes un equipo de aliados ideológicos y financieros, ahora debes promover tu propuesta a las masas. Si no la das a conocer, muy pocos votarán por ella. Te apoyas en asesores de imagen, eso implica más dinero. Mantén tu tranquilidad, tus financistas están allí. Con tus nuevos asesores descubres que una cosa es tu proyecto escrito, otra el negociado con los aliados y una tercera lo que se comunica a la masa de potenciales votantes.  El elemento fundamental de esta parte es entender que la mayoría de la gente no votará por el proyecto más viable, fundamentado o beneficioso, ni siquiera votará a favor de un proyecto, lo hará por una imagen. No te estreses, tus asesores se encargarán de construirla.

5.    Luego de superar tus escrúpulos con el tema publicitario, sucede algo grandioso. Además de obtener muchos seguidores, llegan nuevos financistas. Recuerda que ese dinero te hace falta, la campaña es costosa y desgastante. También se te acercan representantes de otros partidos políticos que ven en ti una esperanza renovadora. Te ofrecen su voto duro, es decir, ese porcentaje de personas que efectivamente vota. No los rechaces de inmediato, esa maquinaria es muy importante. De nada te sirve ser popular si la gente a la que le simpatizas no se moviliza a votar. Es claro que si te alías a esos partidos políticos tendrás que abrirles espacios en los cargos públicos. Nada que no puedas resolver con una buena negociación.

6.  Estás en plena campaña electoral compitiendo con otros candidatos que también tienen arrastre de masas. Este momento es clave porque tienes que hacer demostración de fuerza, tus actos de calle deben ser más multitudinarios y tus palabras más convincentes. Si tus asesores te avisan que estás bajando en las encuestas, recurre a un arma poderosa: las promesas. No importa que no las cumplas, siempre podrás justificarte. No entres en conflicto con tus principios, hay una gran cantidad de gente moviéndose por ti, gastando tiempo, energía y dinero, así que haz lo necesario para ganar.

7.    Llega la fecha de las elecciones, has demostrado que convocas más “pueblo” y las encuestas te tienen de primero. Aunque esos elementos estén a tu favor, no te acomodes, no has ganado. Recuerda que el triunfo se obtiene con votos y tu equipo debe hacer todo lo posible para que la gente se movilice a los centros de votación y asegurarse que lo hagan por ti. Considera que en algunos estados te podrían hacer trampa y necesitas testigos de mesa que vigilen que eso no suceda. Esos testigos son personas que están ocupando su tiempo para ti y desean que ganes, por lo que es muy posible que algunos de ellos también hagan trampas a tu favor, aunque no lo desees, ni te enteres. Por lo tanto, sea cual sea la cantidad de votos que obtengas, nunca será una elección limpia. Puede ser que esto vaya contra tus valores, pero no te atormentes, después de tanto esfuerzo y deber tantas ayudas, lo importante es ganar, ¿O no?

De Pawel Kuczynski

8.    Imaginemos que durante la elección obtuviste un margen de diferencia a tu favor tan grande, que no hubo forma de que te hicieran fraude. Entonces, ganaste la presidencia y ha llegado el momento de implementar tu proyecto, pero espera, aún debes hacer nombramientos de todo el equipo ejecutivo: ministros, secretarios, directivos, entre otros. Aunque te gustaría tener libertad para colocar allí a los más competentes, recuerda que estás endeudado con tus colaboradores. Quizá pensaste que te apoyaban por amor incondicional al proyecto, suena hermoso, pero eso no es suficiente. Ahora todas tus decisiones están subordinadas y debes negociar cada uno de esos cargos, sino podrías quedarte solo en el poder institucional, que es lo mismo a no tenerlo.

9.  También debes considerar a tu familia. Seguramente tu mamá, hermanos, primos, tíos, sobrinos y nietos requieren de tu ayuda. Aunque suene a nepotismo, la sangre está primero. Si no lo haces ¿Qué pensarán de un presidente que no apoya a su propia familia? Evita la culpa dándole cargos estratégicos, sin importar su preparación.

10. Es esencial que recuerdes que el alto mando militar se presentará ante ti, con la patriótica finalidad de reconocer tu mandato y, por supuesto, recomendarte que incrementes los beneficios a las Fuerzas Armadas. Quizá seas antimilitarista, pero antes de tomar cualquier decisión, que no se te olvide que ellos tienen las armas.

11. También ten en tu conciencia que te debes al “pueblo” que votó por ti, por lo tanto cada medida que tomes debe ajustarse a ciertos criterios de popularidad. Si asumes decisiones impopulares, no las expliques, es suficiente con que las apliques cuando estén pasando un partido de fútbol o un concierto. De esta manera, tu pueblo estará insatisfecho pero contento. Aunque esto te parezca antiético debes cuidarte de que tu popularidad caiga demasiado, sino podría generarse inestabilidad democrática.


12. Sin mencionar otras negociaciones que debes hacer con el poder judicial, socios internacionales, jefes del crimen organizado, compadres, líderes de sindicatos, entre otros elementos de la sabia y noble sociedad, supongamos que lograste mantenerte en el poder con cierto nivel de popularidad hasta que finalizó tu período. Lo más probable es que te percates que el tiempo fue insuficiente para cumplir todas tus promesas, si acaso cumpliste algunas pocas promesas. Por lo tanto viene una decisión importante: mantenerte en el poder o entregarlo. Y conviene reflexionar: ¿Después de tanto esfuerzo lo regresarías?
Podrás decirme que a pesar de todo llegaste a la presidencia, es cierto, pero a partir del punto tres dejaste de ser alguien honesto y en cada paso, por más que fuese necesario, tus principios fueron quedando en el olvido para darle lugar al pragmatismo.

También me podrías objetar que tú no te comportarías de esa forma, pero ¿Habrías llegado a la presidencia? O ¿Habrías podido mantenerte allí? En todo caso, quizá lo que más duela es que cuando mires hacia atrás y contabilices todo el dinero que invertiste para ocupar un cargo, te des cuenta que habría servido para aplicar cinco veces tu proyecto.


No te desmoralices, podrías ser alguien excepcional y encontrar una forma novedosa de hacer las cosas o de cumplir tu visión de mundo desde otro lugar; sólo recuerda estas doce situaciones cuando un candidato a un cargo público diga que es diferente a los demás.

Y con esto no quiero que te quedes con la idea de que las elecciones presidenciales siempre son inútiles, a veces sirven para escoger al menos malo y unas muy, pero muy ocasionales, permiten abrirle paso a alguien excepcional.


Los portadores de sueños. Gioconda Belli

De Irma Gruenholz
En todas las profecías
está  escrita la destrucción del mundo.

Todas las profecías cuentan
que el hombre creará  su propia destrucción.

Pero los siglos y la vida
que siempre se renueva
engendraron también una generación
de amadores y soñadores,
hombres y mujeres que no soñaron
con la destrucción del mundo,
sino con la construcción del mundo
de las mariposas y los ruiseñores.

Irma Gruenholz
Desde pequeños venían marcados por el amor.
Detrás de su apariencia cotidiana
Guardaban la ternura y el sol de medianoche.
Las madres los encontraban llorando
por un pájaro muerto
y más tarde también los encontraron a muchos
muertos como pájaros.
Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas
y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos
por un invierno de caricias.
Así fue como proliferaron en el mundo los portadores sueños,
atacados ferozmente por los portadores de profecías
habladoras
de catástrofes.
los llamaron ilusos, románticos, pensadores de
utopías
dijeron que sus palabras eran viejas
y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso
es antigua
el corazón del hombre.
Los acumuladores de riquezas les temían
lanzaban sus ejércitos contra ellos,
pero los portadores de sueños todas las noches
hacían el amor
y seguía brotando su semilla del vientre de ellas
que no sólo portaban sueños sino que los
multiplicaban
y los hacían correr y hablar.
De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida
como también habia engendrado
a los que inventaron la manera
de apagar el sol.

Los portadores de sueños sobrevivieron a los
climas gélidos
pero en los climas cálidos casi parecían brotar por
generación espontánea.
Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias
torrenciales
Tuvieron algo que ver con esto,
La verdad es que como laboriosas hormiguitas
estos especímenes no dejaban de soñar y de construir
hermosos mundos,
mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se
llamaban compañeros,
que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban
en las muertes,
se curaban y cuidaban entre ellos, se querían, se
ayudaban en el
arte de querer y en la defensa de la felicidad.
 
Miguel Tanco
Eran felices en su mundo de azúcar y de viento
de todas partes venían a impregnarse de su aliento
de sus claras miradas
hacia todas partes salían los que habían conocido
portando sueños
soñando con profecías nuevas
que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores
y de que el mundo no tendría que terminar en la
hecatombe.
Por el contrario, los científicos diseñarían
puentes, jardines, juguetes sorprendentes
para hacer más gozosa la felicidad del hombre. 

Son peligrosos – imprimían las grandes
rotativas
Son peligrosos – decían los presidentes
en sus discursos
Son peligrosos – murmuraban los artífices de la guerra.

Hay que destruirlos – imprimían las grandes
rotativas
Hay que destruirlos – decían los presidentes en sus
discursos
Hay que destruirlos – murmuraban los artífices de la guerra.

 
Irma Gruenholz
Los portadores de sueños conocían su poder
por eso no se extrañaban
también sabían que la vida los había engendrado
para protegerse de la muerte que anuncian las
profecías
y por eso defendían su vida aun con la muerte.
Por eso cultivaban jardines de sueños
y los exportaban con grandes lazos de colores.
Los profetas de la oscuridad se pasaban noches
y días enteros
vigilando los pasajes y los caminos
buscando estos peligrosos cargamentos
que nunca lograban atrapar
porque el que no tiene ojos para soñar
no ve los sueños ni de día, ni de noche.
Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de
sueños
que no pueden detener los traficantes de la muerte;
por doquier hay paquetes con grandes lazos
que sólo esta nueva raza de hombres puede ver
la semilla de estos sueños no se puede detectar
porque va envuelta en rojos corazones
en amplios vestidos de maternidad
donde piesecitos soñadores alborotan los vientres
que los albergan.

Dicen que la tierra después de parirlos
desencadenó un cielo de arcoiris
y sopló de fecundidad las raíces de los  árboles.
Nosotros sólo sabemos que los hemos visto
sabemos que la vida los engendró
para protegerse de la muerte que anuncian las
profecías. 

 
Gioconda Belli