Mercados de Redistribución, por un consumo y un aprovechamiento equilibrados

Algunas de las circunstancias que apestan del actual sistema de producción veloz que obedece a imperativos de mercado y no humanos ni ecológicos, son la sobreproducción, el desperdicio y el bajo aprovechamiento de los objetos que desemboca en la creación de una exagerada cantidad de basura.
Un mercado de redistribución puede ser un mercado de trueque, una feria gratuita, o una página enfree-store-chicagointernet que promueve el deshacernos de cosas en buen estado para dárselas desinteresadamente a otros que las necesitan. Ojo: el concepto de gratuidad es muy TRAMPOSO porque si bien podemos cnseguir algunas cosas de manera libre, sin necesidad de pagar por ellas o de trabajar para conseguirlas, TODO en esta vida requiere de esfuerzo y trabajo para producirse. TODO. No hay manera de vivir de manera  gratuita sin depender de otros. Todos estamos relacionados de maneras muy profundas entre nosotros. Los bienes gratuitos, o las cosas que recibimos sin pagar por ellas, han sido producidas por alguien, y ese alguien ha usado su tiempo de vida para crear ese objeto, porque, en la mayoría de los casos necesita subsistir. Ojalá pudiéramos retribuir de manera justa a todos aquellos que en este mismo instante están produciendo cosas para otros, y ojalá notáramos con más facilidad que en este mismo instante, también, vivimos gracias al trabajo que otros han realizado, cosechando, lavando, cocinando, etc… Sin embargo el mundo es injusto, y desafortunadamente lo que hoy nos sostiene, si lo hemos comprado en Wal Mart, por ejemplo, ha llevado dinero al Wal Mart,  y no a los productores que se han esforzado tanto.
De cierta forma, el obtener cosas de manera gratuita nos hace abandonar el modelo preestablecido de intercambio en donde quien produce obtiene algo justo, pero también nos acerca a la relfexión, -que jamás debemos dejar de lado cuando hablamos o disfrutamos de la gratuidad- de que todo lo que nos ayuda a vivir ha sido producido por alguien, y por lo tanto la propia vida lleva dentro de su tránsito muchas otras vidas y muchas horas de vida de otros hombres. Esto eventualmente puede ayudarnos a descubrir que todos necesitamos de todos para subsistir.
Parece imposible traer esto a la realidad pero, ¡No es tan dificil!
Me ha tocado escuchar esto miles de veces, y lo he llegado a pensar también, pero no debemos olvidar que la crisis que vive el mundo no tiene porqué ser nuestra, y no debemos aceptar sus mandatos de manera inmediata. La crisis del sistema capitalista sólo hará de nosotros unas víctimas si tenemos la posibilidad de crear alternativas que funcionen, y no lo hacemos. No sé cómo es una sociedad ideal. Posiblemente ya vivimos en ella, pero seguramente puede ser mejor. Y esto lo pienso con una inmensa sonrisa en la cara. Yo creo firmemente en la creatividad del ser humano, y creo en que podemos aprender a usarla para fines más justos. Esto no será fácil, pero por eso la tarea de cambiar el mundo necesita ser divertida. A veces tengo que decirme a mi misma que basta de melancolía y de quejas, al fin y al cabo, tener de frente, cada día, la posibilidad de mejorar las cosas es muy emocionante. No sé si vamos a conseguirlo, pero estoy 100% segura de que lo estamos intentando, y ésta es una victoria que NADIE puede arrebatarnos.

Isadora Bonilla 

Comunidades Creativas


La crisis económica nos alcanza PERO nos despierta

Cada nuevo año leemos en las noticias que este ciclo que viene habrá recesión. Que bajará la tasa de empleo, subirán los impuestos y aumentará la violencia. Los jóvenes enfrentamos la amenaza de no poder acceder a educación de calidad, y si la tenemos, enfrentamos la amenaza de no encontrar empleo. En los medios convencionales de comunicaciones prevalece el discurso de que la vida es difícil, entre la guerra, los abusos de las autoridades y su corrupción y la pobreza, es común que los ánimos decaigan.

Y por si fuera poco ante esto, como ya deben saber, también nos enfrentamos a una catástrofe ambiental.
Los procesos de producción de la industria que aparentemente sostiene la economía son tan rápidos que muchos mecanismos sociales han tenido que crearse para sostener esa velocidad económica. La vida parece ser muy cara, parece que tenemos que comprar mucho, y que si no queremos volvernos ejecutivos con dinero, no valemos nada.

Ehm… pues muchos de nosotros sabemos que la crisis ya está instalada desde hace mucho tiempo y no sabemos quedarnos de brazos cruzados. Y además sabemos que no sólo se trata de un problema de dinero sino de daño al medio ambiente.

La mayor mentira del siglo

El individualismo es una parte importante del aparente círculo vicioso del caos que padecemos. Tenemos que trabajar mucho, en labores especializadas muchas horas, y ahora, tras la pantalla de una computadora, parece que estamos muy lejos unos de otros.

La sociedad alienada y atomizada  bien podría ser otra imagen que podríamos desechar. Tal vez es verdad que poco a poco es más dificil conectarnos los unos con los otros pero esto no significa que no podamos transitar un camino de regreso y reescribir esa parte de la historia. Llevamos siglos trabajando juntos y hemos logrado muchas cosas haciéndolo de forma organizada. Sólo basta pensar en las grandes construcciones, que son producto del trabajo coordinado de miles de hombres y mujeres unidos en una sola causa. Si uniéramos esfuerzos para causas comunes, más allá de construcciones, seguramente nos sorprenderíamos de nuestros logros.  

En muchas ciudades del mundo están creándose todos los días grupos de personas dedicadas a buscar soluciones a problemas consecuencia de la inercia social. Grupos como http://amplifyingcreativecommunities.net/ Food not Bombs, http://klimaxforum.blogspot.mx/, http://www.resilience.org/, y muchos otros, incluído el Laboratekio, son esfuerzos comunitarios de propuesta y puesta en práctica de alternativas al aparente caos social, económico y ambiental del que ya estamos cansados de escuchar hablar a los expertos.

Hace mucho que el futuró ya llegó

Trabajar por “otro mundo” no es una utopía, es algo que ya está sucediendo. Si la realidad se presenta de una cierta forma, somos capaces de modificarla puesto que hemos estado haciéndolo desde que aparecimos como especie en este planeta. La labor que tenemos por delante tiene miles de formas, y todas ellas son necesarias. Los movimientos sociales aprenden -algunas veces- de los errores del pasado y se vuelven más exitosos. Posiblemente, en la historia de la humanidad, no habíamos estado tan informados de lo que acontece a nuestro alrededor, y esta conciencia eventualmente nos permitirá actuar de acuerdo a nuestros valores.

Ya sea construir y cuidar huertos, considerar conceptos como el decrecimiento, el consumo y la producción local, los mercados de redistribución y el consumo colaborativo, la innovación social, o andar en bicicleta y reducir la generación de basura, o volvernos vegetarianos, y abandonar hábitos y adoptar unos nuevos, todas estas cosas por sí solas no hacen una diferencia, y uno mismo llega a pensar que esos pequeños pasos individuales no cambian nada por sí solos, sin embargo, ellos y sólo ellos son la semilla del siguiente paso, del cambio radical o semi radical, que todos esperamos.

Estamos hablando de colaboración y de grupos de personas que cada vez son más amplios debido a las nuevas posibilidades de conexión que brinda la tecnología. Pronto aprenderemos que no podemos depender de ella y crearemos mejores estrategias de organziación, convocatoria y comunicación. Mientras tanto, estos grupos de personas, que mientras estás leyendo esto, probabemente están trabajando o planificando la siguiente obra juntos, forman parte de un mismo grupo que cambia constantemente. No lo vemos pues es imposible observar lo que sucede dentro de cada edifico en la ciudad de México, pero sucede. Y algunos hemos sido testigos de esto. Esto nos da esperanza para seguir cocinando en la cabeza la siguiente idea  poner en marcha, sabemos que noe stamos solos, y que la creatividad humana es infinita. Sabemos que hay una crisis, pero también sabemos, muchos, que no hay nada mejor en este mundo para DESPERTAR.

En este momento de la historia, algunos pensamos que nos toca volver a la labor manual. Y APRENDER a APRENDER, juntos.

I.B.