Laboratekio como vinculación de consciencia social

Remembranza 

Por Demian Mondragón
El primer fin de semana de septiembre, en un contexto de marchas en contra dela reforma energética y la reforma laboral para los trabajadores de la educación que transformará el bienestar de miles de familias en México, me doy un tiempo para recordar el curso de Replicadores deLaboratekio, que no es ajeno a estos movimientos deconsciencia social, pues este curso express, desarrollado en un fin de semana, participa de una voluntad por pensar diferente el mundo en que vivimos, comenzando por atender nuestro entorno inmediato, es decir, nuestra cotidianidad en la ciudad; ¿y qué es más cotidiano que lo que comemos? ¿y qué puede ser más trascendental para nuestra salud y nuestra participación social que el lugar de donde vienen los alimentos o su calidad? 

Estos problemas se plantean intrínsecamente en la creación de un huerto urbano, pues si nosotros mismos somos capaces de producir una parte denuestra comida, como las hortalizas, estamos garantizando su cuidado personal, su calidad orgánica y una alternativa al consumismo industrializado que más se ocupa de generar enormes utilidades a las empresas alimenticias que de procurar la calidad de su producto, ni que decir de un comercio justo para el campesino.
El curso de Replicadores de Laboratekio se dividió en dos sesiones de 8 horas. La primera se concentró en el desarrollo de estrategias para comunicar
a un grupo de personas la conformación de un huerto y temas relacionados, como permacultura y agricultura orgánica. El segundo día se practicaron actividades propias del huerto urbano, como la generación de composta, sustrato para almácigos y organoponia e intercambio de semillas. Las sesiones sedieron en un ambiente de cordialidad, mediada por las horas decomida y colación, en las que se presen la oportunidad de conocer a todo tipo de gente interesada en una alternativa de vida, algunos de ellos, miembros de organizaciones sociales. 

De alguna forma, el tema del huerto urbano nos unió para intercambiar experiencias de vida y organización social, lo cual hizo visible que en nuestra ciudad hay mucha gente trabajando por generar una mejor vida que a la que nos ha lanzado el neoliberalismo. Dentro de estos esfuerzos personales y colectivos el huerto se mostró como un medio para practicar esta alternatividad y para comunicarla, ya que ¿a quién que no esté interesado por su salud o por la justicia social no le serviría cultivar parte de sus alimentos en su propio hogar? 

Tal vez mucha gente parece estar cómoda enfrente de sus televisores consumiendo la chatarra que compró en el supermercado, pero al mismo tiempo somos muchos otros los que intentamos un cambio. La importancia de Laboratekio fue dar visibilidad a estos esfuerzos y voluntades y conformar una red que pretende continuar trabajando en una plataforma de intercambio de servicios. A sabemos queno estamos solos, ni estamos locos. El sistema de libre mercado es elque enloqueció, pero al menos, talleres como estos, vinculan a los que intentamos unaparte de cordura en nuestras vidas. Y si nosotros, los individuos, somos las partes que conforman el todo social, entonces éste participa de la vida que intentamos generar.