Acciones integrales contra el trabajo infantil

Uno de los desafíos más importantes de nuestra sociedad es la existencia del trabajo infantil. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) lo define como aquel “que priva a los niños de su niñez, su potencial y su dignidad, y que es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico”. Esto abarca muchas de las actividades que observamos en establecimientos urbanos, la calle y el campo. Aunque muchas personas quieran esconder la mirada, es una realidad más cercana de lo que creemos.

La OIT estimó que, en el período del 2004 al 2008, un total de 215 millones de niños menores de 18 años, de todo el mundo, estaban trabajando. Las principales causas son: las carencias económicas, los intereses mercantiles y la desinformación, lo que a su vez conlleva a que estén expuestos a posibles condiciones de esclavitud.

Aunque no es un problema sencillo, sí podemos hacer esfuerzos para prevenirlo y minimizarlo con la aplicación integral y coordinada de las diferentes fuentes de conocimiento. Podemos usar estrategias de comunicación para visibilizar a las poblaciones vulnerables, el arte como un instrumento sensibilizador, la educación como proceso de empoderamiento social, la política como movilizadora de masas, entre otras disciplinas y saberes que pueden sirven al bien común.

Quiero resaltar la importancia de la integración disciplinar por medio de un ejemplo. Steve McCurry es un fotógrafo estadounidense que este año publicó una serie de fotos impactantes sobre el trabajo infantil. Nos muestra cómo el arte puede cumplir un rol de registro documental y de denuncia. Sin embargo, si luego no se derivan otras acciones, este tipo de creaciones tienen el riesgo de convertirse en un producto de contemplación ociosa o en un estimulante de la indignación pública que queda contenida en las redes sociales.


Los niños del mundo requieren de una atención especial. Cada persona puede aportar sus habilidades y hacerlas más poderosas al articularlas con las de otros, en función de un mismo objetivo. De lo contrario,  sucederá que de año en año, continuemos escandalizándonos con las estadísticas, sin que ocurran cambios contundentes.
     
                                                                                                                                                  Escafado

Fuentes:
1. Artículo de Opinión extraído de la Revista Digital Desde Ahora. http://issuu.com/35809/docs/revistalista

2. Fotos de Stolen Childhoods (2013). Steven McCurry.  http://stevemccurry.com/blog/stolen-childhoods   
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Factores que detienen el cambio.


Hablemos del miedo.
Cuando una persona se detiene a preguntarse si es feliz consigo misma, lo primero en surgir es; la necesidad de cambios en sus hábitos, conducta y modelos de pensamiento. Y generalmente nadie desea hacer los cambios y lo más fácil es pensar  si alguien más tiene la culpa o responsabilidad de nuestros propios rezagos y nuestros problemas. Como diría Nefftys en su canción (reza con tus pies) “necesitamos cambios conforme el tiempo pase, aunque vayamos en diferentes direcciones, sabes” ó “por qué no si dios quiere, si no de rezar con tus pies y que te lleven a donde tú quieres, sin que haya quien te  frene ni quien te deje atrás”
Hay factores psicológicos como el miedo a la libertad. Y de éste miedo deriva el miedo al éxito dentro del que están, el miedo al rechazo, miedo a la pérdida de la intimidad, miedo a no poder mantener el éxito y sobre todo la autoestima pues hay en el fondo una creencia de que no merecemos ser exitosos ni reconocidos.
Erich Fromm, destacado psicoanalista, psicólogo social y filósofo con su libro  “El miedo a la libertad ” analiza esta patología en cierto entorno histórico y político, haciendo mención del fascismo. Entonces esto me hizo pensar; bueno pues hoy en día del fascismo se habla como si ya no  existiera, como si se hubiese tratado de un hecho aislado en tiempo y región.
Sin embargo estos últimos meses en México yo los he visto fascistas.
Si yo fuera Fromm, creo que  hablaría de  varias fechas como marco histórico,  fechas de  represiones  a personas  inconformes con la manera en que se conduce el país. Y esta sería la cuna del terror de estado, recordemos 1968, Tlatelolco.  En el pensamiento o imaginario colectivo quedó esta dura lección sobre lo que le ocurre a los  que se atreven a  confiar en sí mismos, es una cicatriz en el tejido social. Pero por otra parte, hay también episodios en  la historia donde  hubo siempre  falta de miedo. O sea, quien se atreve desde el inicio a decir no, aunque sean sus padres, sus amigos, su familia, sus maestros, su gobierno, su religión.
Pues rebeldía, casos de personas en la historia de México, como Benita Galeana Lacunza, activista guerrerense, mejor conocida como Benita La Comunista. Que mostro resiliencia educándose a sí misma de manera autodidacta venciendo la ignorancia, con mucho orgullo. A pesar de la represión de parte del gobierno de Plutarco Elías Calles siendo encarcelada 58 veces y  apoyó al presidente Lázaro Cárdenas en la nacionalización del petróleo y de los ferrocarriles.
Y no cesan los casos, Juventina Villa
No es la primera dirigente ecologista asesinada
Juventina Villa Mojica no es la primera dirigente asesinada en la parte alta de Coyuca de Catalán.
En diciembre de 2011, fue asesinado Ascencio Villa Santana, cuando se dirigía a la comunidad de La Laguna. En febrero del año pasado, desconocidos armados con fusiles AK-47 mataron a tiros a Rubén Santana Alonso, esposo de Juventina Villa.
En abril, Javier Torres Cruz, dirigente de la Organización de Campesinos Ecologistas de la Sierra de Petatlán, murió en una emboscada en La Morena.
Jueves 29 de noviembre de 2012 → Sociedad → Muere líder ecologista Juventina Villa en un ataque; se preparaba para dejar La Laguna La Jornada Guerrero. 
Y la más reciente:
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- La dirigente de la Organización Campesina de la Sierra Sur (OCSS), Rocío Mesino, fue ejecutada la tarde de este sábado.
Mesino fue asesinada a balazos por dos sujetos en la comunidad de Mezcaltepec, en el municipio de Atoyac de Álvarez, en la región de la Costa Grande.
Otro compañero en defensa del agua
El ambientalista fue lapidado y apuñalado el jueves pasado en Amatlán
Abre CNDH investigación por el asesinato del ecologista Noé Salomón en Veracruz
Es el segundo homicidio de un defensor de derechos humanos en lo que va del año en México
Y la lista podría seguir y seguir , pero creo que aquí viene asomándose el miedo a la muerte.
¿Por qué algunxs temen a la muerte?
¿Por qué aun no cumplen sus sueños?
¿Por qué quizá no sienten que han cumplido con su misión en la vida?
¿O será acaso? , por miedo a lo que hay después de la muerte, el infierno que desde niños nos vienen vendiendo para hacernos sumisxs y obedientes, si decides suicidarte también te espera el infierno.
Algo tengo claro y es que aunque asesinen y encierren a las personas que se levantan en contra de lo que sea, gobierno, religión, amenazas, algo queda de ellxs y es una especie de llama encendida en las memorias y en las mentes de las personas. Un ejemplo a raíz de lo que ocurrió en Tlatelolco en 1968 donde asesinaron y apalearon a la masa de pensadores críticos mexicanos precisamente ahí en Tlatelolco existe una escuela de pensamiento crítico y nadie ha olvidado lo que todos descubrieron aquel día.
Muchxs mexicanos dicen no temerle a la muerte y dicen burlarse y bailar con ella, respetarla o hasta venerarla. Pero si no fuera así quizá todxs seriamos como Noé o como Juventina .
No tendríamos miedo a internarnos en lucha contra todo lo que nos oprime a diario, ni miedo de destacar, de ser vistxs , salir de la nada , de la impotencia y de la pasividad.
Le temo más a la pasividad, temo temer y quedarme quieta por miedo a que me rechacen directa o indirectamente. Me da miedo morir sin haber cumplido mis sueños, miedo a verme vieja y llena de impotencia porque no me atreví a salir de casa y unirme a alguien y apoyar y ser apoyada.
Me da mucho miedo llegar a vieja y ver a toda nuestra descendencia y a nosotras mismas enfermas por las prácticas negativas hacia el agua el aire y la tierra. Tuve mucho miedo alguna vez cuando supe lo que le sucedió a las compas de Atenco por defender su pueblo, tuve miedo de ser violada de ser encerrada y condenada. Ahora temo ser presa de mi propia mente. Ser presa de desconfianza y paranoia. Un día me di cuenta que los miedos no desaparecen cuando creces, se hacen más grandes. Mientras más sabes más dudas, pero decides si temer o vivir de una vez. 
Duele que la vida no sea lo que aparenta y lo que tanto nos han vendido en n cantidad e formas, pero duele más estar aferradx a que siga siendo igual.
Cuesta mucho saber la verdad y no hacer nada por miedo, y si no lo creen, solo miren a su alrededor y digan si no estamos pagando el fruto del miedo. Tanta indiferencia, tan apatía y muchxs solo culpando a otrx. Y que encima digan que no tienen miedo, claro si no rompes un paradigma vas a tener seguro todo. Si lo rompes quizá tendrás momentos que no sabes si durarán años o solo unos días en que los demás lo rompan también y encuentren el siguiente paradigma .
Creo que la ecología aún no la dominamos y ya hace mucho tiempo que se conoce. Eso solo quiere decir algo, tenemos que buscar maneras no violentas, pero si directas y contundentes de ocasionar el cambio desde nosotrxs mismxs hacia afuera. Esto requiere determinación y es por eso que muchxs ahora no están haciendo nada , ni siquiera enterándose de que tienen parte en esto y no solo el gobierno es una mediocre y cómoda posición la de solo criticar al gobierno cuando unx tampoco ha hecho nada ni por si mismx en materia de ecología.
En una ocasión estaba yo renegando en facebook , preguntando , por qué a los jóvenes nos tacaba preocuparnos por el desmadre de nuestros antecesores y un filósofo me respondió esto :
¡Ser, o no ser, es la cuestión!—¿Qué debe
más dignamente optar el alma noble
entre sufrir de la fortuna impía
el porfiador rigor, o rebelarse
contra un mar de desdichas, y afrontándolo
desaparecer con ellas?
Morir, dormir, no despertar más nunca,
poder decir todo acabó; en un sueño
sepultar para siempre los dolores
del corazón, los mil y mil quebrantos
que heredó nuestra carne, ¡quién no ansiara
concluir así! Morir… quedar dormidos…
Dormir… tal vez soñar!—¡Ay! allí hay algo
que detiene al mejor. Cuando del mundo
no percibamos ni un rumor, ¡qué sueños
vendrán en ese sueño de la muerte!
Eso es, eso es lo que hace el infortunio
planta de larga vida. ¿Quién querría
sufrir del tiempo el implacable azote,
del fuerte la injusticia, del soberbio
el áspero desdén, las amarguras
del amor despreciado, las demoras
de la ley, del empleado la insolencia,
la hostilidad que los mezquinos juran
al mérito pacífico, pudiendo
de tanto mal librarse él mismo, alzando
una punta de acero? ¿quién querría
seguir cargando en la cansada vida
su fardo abrumador?… Pero hay espanto
¡allá del otro lado de la tumba!
La muerte, aquel país que todavía
está por descubrirse,
país de cuya lóbrega frontera
ningún viajero regresó, perturba
la voluntad, y a todos nos decide
a soportar los males que sabemos
más bien que ir a buscar lo que ignoramos.
Así, ¡oh conciencia!, de nosotros todos
haces unos cobardes, y la ardiente
resolución original decae
al pálido mirar del pensamiento.
Así también enérgicas empresas,
de trascendencia inmensa, a esa mirada
torcieron rumbo, y sin acción murieron.
Hamlet .
Termino con este refrán del Talmud  que Fromm  utilizó al comienzo de su libro.
Si yo no soy para mí mismo ¿quién será para mí?
Si yo no soy para mí solamente ¿quién soy yo?
Y si no ahora ¿cuándo?