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Tiempos de Esclavitud

Entre los años 1800 y 1900, la esclavitud fue abolida en la mayoría de los países del continente americano, un sistema socioeconómico en el cual los esclavos no eran considerados personas, sino objetos propiedad de un dueño.

Después de la abolición, aquellos que teóricamente dejaron de ser esclavos continuaron como trabajadores de sus antiguos amos. William Aiken Walker, pintor estadounidense, retrató esta contradicción. En sus cuadros representaba a personas afroamericanas que mantenían un estatus de “esclavos libres”. La libertad sólo estaba en las letras de las leyes

Autor: William Aiken Walker
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Estamos en el año 2013 y las pinturas de Aiken siguen vigentes. La esclavitud está dividida en dos manifestaciones bastante evidentes, y que difícilmente desaparecerán en un corto plazo. Una es la subterránea y la otra es la institucionalizada.

La esclavitud subterránea es aquella que se realiza al margen de la ley. Abarca actividades como: la trata de personas, el trabajo infantil, la servidumbre, los trabajos forzados… Millones de personas se encuentran sujetas a estas condiciones ilegales que  sostienen la economía mundial. Dos ejemplos claros se identifican en la minería y la agricultura. Estas actividades son realizadas por hombres, niños y mujeres que son maltratados y expuestos a factores de accidentalidad y enfermedades, sin recibir algún pago o beneficio.

Autor: Steve McCurry 
Por otra parte, la esclavitud institucionalizada es legal y está frente a nuestros ojos. Es aquella que sufren millones de personas que laboran bajo el eufemismo del empleo. Son aquellos que ya no aspiran llegar a ser los esclavos de la casa del amo, sino el supervisor 2 de la empresa; son los que ya no cambian el cupón en la tiendita del dueño, sino el billete en el centro comercial; ya no reciben latigazos, sino acoso sexual o moral; ya no mueren de cansancio, sino de estrés y depresión; y  ya no ansían la libertad porque creen tenerla en los feriados y las vacaciones anuales.

Es cierto que la esclavitud subterránea es más terrible, pero su gravedad no niega la existencia de la otra. La primera la imponen, la segunda la endulzan para que la compres. Todos los imperios del pasado se construyeron y mantuvieron gracias a la mano de obra esclava. Pareciera que en estos tiempos de acelerados avances tecnológicos, varias situaciones sociales no han cambiado, simplemente han sido maquilladas.


Fuente: Artículo publicado en la edición de noviembre de la revista digital Desde Ahora http://desdeahora.esske.net/flips/tercera_ed/tercera_ed.html#/20

Acciones integrales contra el trabajo infantil

Uno de los desafíos más importantes de nuestra sociedad es la existencia del trabajo infantil. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) lo define como aquel “que priva a los niños de su niñez, su potencial y su dignidad, y que es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico”. Esto abarca muchas de las actividades que observamos en establecimientos urbanos, la calle y el campo. Aunque muchas personas quieran esconder la mirada, es una realidad más cercana de lo que creemos.

La OIT estimó que, en el período del 2004 al 2008, un total de 215 millones de niños menores de 18 años, de todo el mundo, estaban trabajando. Las principales causas son: las carencias económicas, los intereses mercantiles y la desinformación, lo que a su vez conlleva a que estén expuestos a posibles condiciones de esclavitud.

Aunque no es un problema sencillo, sí podemos hacer esfuerzos para prevenirlo y minimizarlo con la aplicación integral y coordinada de las diferentes fuentes de conocimiento. Podemos usar estrategias de comunicación para visibilizar a las poblaciones vulnerables, el arte como un instrumento sensibilizador, la educación como proceso de empoderamiento social, la política como movilizadora de masas, entre otras disciplinas y saberes que pueden sirven al bien común.

Quiero resaltar la importancia de la integración disciplinar por medio de un ejemplo. Steve McCurry es un fotógrafo estadounidense que este año publicó una serie de fotos impactantes sobre el trabajo infantil. Nos muestra cómo el arte puede cumplir un rol de registro documental y de denuncia. Sin embargo, si luego no se derivan otras acciones, este tipo de creaciones tienen el riesgo de convertirse en un producto de contemplación ociosa o en un estimulante de la indignación pública que queda contenida en las redes sociales.


Los niños del mundo requieren de una atención especial. Cada persona puede aportar sus habilidades y hacerlas más poderosas al articularlas con las de otros, en función de un mismo objetivo. De lo contrario,  sucederá que de año en año, continuemos escandalizándonos con las estadísticas, sin que ocurran cambios contundentes.
     
                                                                                                                                                  Escafado

Fuentes:
1. Artículo de Opinión extraído de la Revista Digital Desde Ahora. http://issuu.com/35809/docs/revistalista

2. Fotos de Stolen Childhoods (2013). Steven McCurry.  http://stevemccurry.com/blog/stolen-childhoods